3RA REVOLUCION

Democracia Argentina: Libertad de Voto vs Libertad de Elección

 Presidentes de la Republica Argentina - 1983 - 2014

 

Miraba estos días (Noviembre de 2014) algunos programas televisivos, donde ya empiezan a posicionar las elecciones para la renovación del cargo de Presidente en la República Argentina en el 2015. Y veía como dan las encuestas, quienes estan mejor posicionados, si este hace acuerdo con tal, si la oposición va toda junta como un frente -o una gran parte de la misma- en contra del actual oficialismo. Y me puse a meditar sobre la calidad de la Democracia Argentina, y como se ha movido desde el año 1983 -cuando luego de muchos períodos de idas y vueltas con los regímenes militares- pudo instalarse definitivamente entre nosotros.

Sin dudas, mucha agua ha corrido debajo del puente desde ese momento. Grandes alegrías y grandes sinsabores para el Pueblo Argentino. Y está bueno, habiéndose cumplido 31 años de pensar que nos dió y que nos debe este sistema, que actualmente, es el que mejor tenemos disponible para organizarnos como sociedad en todo el mundo.

Y en esta meditación que decía líneas arriba, empecé a analizar que tenemos un sistema que es libre para votar, pero no es libre para elegir. Una cosa es tener la libertad de poder ir a ejercer el derecho a voto, y otra muy distinta es tener opciones verdaderas, diferentes, PODER ELEGIR en quién delegar las DECISIONES que tenemos que tomar en forma individual, y en conjunto como Sociedad, de forma real y por gente que piense en nuestros intereses y no de otros.

Por ello, en muchos casos se le asigna la categoría de “Democracia Formal“, donde se puede ejercer el derecho a voto; y no de “Democracia Real“, donde habría posibilidad cierta de elegir entre opciones diferentes. Ante la oferta electoral, de opciones que se parecen, de postulantes que se repiten en el tiempo, que ejercen cargos en diferentes partidos y en diferentes gobiernos, en que no hay verdadero recambio en las apariciones políticas, ante castas de familias políticas que perduran o que hacen carrera política, cambiándose de posiciones cual lugares en un tablero de ajedrez, vemos como el avance como Sociedad de la Argentina se ha visto truncado o al menos, se ha mantenido estanco en estos 30 años. Lo que se avanza en 5, se retrocede en 10.

 Imagen Discurso Raul Ricardo Alfonsin

La mayoría de la gente termina votando ante estas opciones que no lo son, por lo que creen, es el MAL MENOR. O reaccionando ante el MIEDO de que el otro que venga, sea PEOR que el actual. Y claro, esto mientras no llegue esa crisis recurrente, que aparece en la Argentina cada x años, y que ahí si, se lleva puesto al Gobierno de Turno.

La dinámica eleccionaria parecería poner en jaque esta capacidad de pensar y hacer entre contiendas por conseguir los votos. Pareciera que los políticos se mueven siempre entre URGENCIAS. Nunca hay tiempo para trabajar por el otro, para pensar por el otro. Siempre hay que ocuparse a ver como estamos midiendo, y si la acción -legislativa o ejecutiva- va a tener impacto o no en el pensamiento ciudadano. Claro, decirlo así pareciera que debe ser algo correcto: que mejor que los ciudadanos estén contentos, para eso van y votan. Pero muchas de las cosas que hay que realizar en pos de lograr una sociedad mejor, o que avance en algun sentido, puede que no genere dividendos políticos en el corto plazo. Y en la generalidad, esto es lo más cierto. Los cambios que se necesitan en la mayor parte de las cuestiones sociales -vistas como el “quehacer social”- LLEVAN TIEMPO. Y mucho diría. Y eso NO PAGA. Por lo tanto, vemos una DISOCIACION entre las necesidades de la gente, y las necesidades del poder político. Esas urgencias hacen que se piense siempre en el APARATO, como mantenerlo, como moverlo para poder enfrentar cada acto eleccionario. Pero eso genera inacción, o al menos, frena la posibilidad de pensar en cuestiones de mediano y largo plazo para la sociedad tan necesarias. En principio, pareciera que el mecanismo de las Fundaciones asociadas a los partidos políticos harían este trabajo, de pensar planes y estrategias que los mismos implementaren a futuro. Pero vemos que en vez de ello, solo generan formas de lograr ampliación o amplificación del poder del mismo -o busquedas de nuevas formas que lo hagan- en vez de generar verdaderas innovaciones o cambios disruptivos en la sociedad.

Todas estas cuestiones las vemos mayormente en el atraso de la infraestructura de las ciudades y el país. La poca inversión en medios de transporte, caminos, sistemas para evitar las inundaciones, etc, etc. Una gran desidia. Pero que por otros lados, vemos que se realizan “golpes efectistas” que generan alguna “felicidad pasajera”, pero de rápido impacto -gran ejemplo el de re-asfaltar los caminos un tiempo antes de las elecciones, o de frenar inspecciones de los que recaudan los impuestos, etc, etc-. Siempre cambiamos en el límite: tiene que haber alguna muerte evitable, que además los familiares presionan, para que el poder político decida hacer ese cambio -antes no pagaba electoralmente, pero ahora se me puede convertir en un boomerang-. El otro día, un amigo me contaba, que vive cerca de la Capital Federal, su calle no está asfaltada todavía, habían hecho pedidos innumerables veces al municipio; y fortuitamente, porque varios canales de televisión se acercaron hace pocos días con las inundaciones, a los 3 días que se fueron los medios de comunicación cayeron los de la cuadrilla para asfaltarles la calle….

Y todo esto que vemos, no cambia así votemos a diferentes personas. Siempre se termina dando esto. Y lo vemos de antemano en todas las opciones. Sabemos que por más que votemos, no habrá mayores cambios -o quizás siempre para PEOR-. Parece que el cortoplacismo, las falsas promesas es lo que gobiernan a todos. O que nadie puede escapar a ello. Quizás los grandes poderes ocultos no permiten que alguno con buenas intenciones, tampoco puedan torcer ese rumbo.

Entonces esta es la GRAN DEUDA de la DEMOCRACIA ARGENTINA. Poder generar opciones REALES de cambio. De manejar las DECISIONES que nosotros les cedemos a unos pocos gobernantes, para que las usen sabiamente. Que sepan que no es un CHEQUE EN BLANCO. Total, no tienen ningun problema en no desempeñarse con tino. No hay ley que los mida o controle -obviamente, mas alla de si hacen algun delito-, pero si “fallan” en lo que debieran hacer, no hay mecanismos de castigo. De hecho, se vuelven a postular en alguna otra posicion, o van en algun puesto “entrable” o “ingresable” en una lista de diputados, y listo el pollo. Y si no, si está muy quemado, se lo “guarda” por unos años, se lo ubica en algun puestito de asesor o lo que sea pueda conseguirse, y se lo “aguanta” hasta la siguiente.

Hay graves problemas de EGO y de PODER. El PODER, lamentablemente CIEGA, ENCEGUECE. Hace construir un RELATO, necesario para mantenerlo VIVO. Para poder explicarlo. Para poder defenderlo. Y todos caen presos del mismo. Muchas veces, hasta un gran conjunto de la sociedad. Por ello, es necesario desconcentrar el poder. Es necesario que el político argentino asuma la grandeza que hay que tener para representar o encarnar las decisiones de toda la sociedad.

Hasta que ese día no llegue, preguntémonos: hay realmente “libertad de elección“?… Seguiremos votando entre opciones que se pelean entre sí, que no se diferencian. Porque ninguna promueve ese cambio de PENSAR EN EL CIUDADANO. Solo buscan el perpetuarse en el PODER para cumplir con sus objetivos personales. Todo movimiento es en base a ver como pueden seguir manteniéndolo y acumulándolo….

El desafío será entonces como hacemos nosotros, la SOCIEDAD, para lograr ese cambio de realidad. Ese cambio de actitud. Será a través de la tecnología, será a través de un cambio de conciencia. Seguramente tenga que surgir de la base de la pirámide. Tenga que surgir un pensamiento que vaya creciendo, se transforme luego en sentido común y no permita “escapar” o dejar el menor resquicio de duda, de que lo que hay que hacer es eso, y que los políticos empiecen a competir por quein logra las mejores cosas para el conjunto de la SOCIEDAD.

Hasta entonces, seguiremos VOTANDO, pero no ELIGIENDO. Seguiremos teniendo una DEMOCRACIA FORMAL, y no una DEMOCRACIA REAL: donde se compita por ver quien hace MEJORES ACCIONES para impulsar una MEJOR SOCIEDAD para todos nosotros.

 

 

Autor: Alejandro Sewrjugin. Imágen: www.enfoquespositivos.com.ar
Si te gustó este post, puedes dejar un comentario o suscribirte al RSS feed para recibir las actualizaciones del contenido en tu lector de noticias.

Posts Relacionados:

One Response to Democracia Argentina: Libertad de Voto vs Libertad de Elección

  1. Pingback: Voto via Boleta Unica Electronica: por qué no cambia nada... - 3RA REVOLUCION

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El Cambio Que Necesitamos