3RA REVOLUCION

Un Mundo Reglado

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Hoy me levante a la mañana, pensando sobre la Libertad. Me fui a la cocina, me preparé el agua para el mate, y me dispuse a meditar sobre el tema. Mate en mano, mirando por la ventana, a un cielo tapado por nubes, gris. Mi mente viajaba atravesándolas, viendo como se desplazaban, y mirando fuera de nuestro planeta…Después de todo, la Tierra es nuestra “prisión”. No podemos salir de ella -salvo que seamos astronautas, y además, podemos hacerlo por períodos cortos, debido a la radiación, falta de gravedad, etc-. Y esto me motivaba a seguir profundizando en este pensamiento tan común: el por qué de estar aquí y la lógica de como funciona el sistema que nos “hemos inventado”.

Así arrancó mi día, así arrancó mi domingo. Quizás como tantos otros, tengo otros escritos que rondan este tema. Y entonces, me vino nuevamente la pregunta: por qué estamos tan presos de nosotros mismos?

Vivimos en torno a los “futuros”. Que nos prometen o nos “auto-prometemos”. Trajinamos en la semana, esperando ese tan ansiado “Viernes”, que nos “liberará” de nuestras obligaciones cotidianas, para poder hacer eso que nos place. Compartir con nuestra familia inmediata -hijos- o satelital -padres, tios, abuelos, primos, etc- o amigos. También se ha hecho un “culto” del “pre-viernes”, buscando salidas “nocturnas” los Jueves.

Y ni que hablar, de cuanta gente también siente una gran angustia los Domingos -un día que a más de uno no le gusta- porque se “acaba” esa libertad. Se sobreviene ese nuevo “andamiaje” de obligaciones y responsabilidades. Y cual es el fin de todo ello?

Vivimos en un mundo de reglas. Cada vez más, cada vez con menor lugar para que podamos tomar decisiones por nosotros mismos. Por supuesto, son en nombre de la “libertad de todos”, pero que paradojicamente, nos cercenan cada vez mas, la libertad de cada uno. Quedamos presos de nosotros mismos. Quedamos presos de ese “miedo” que lo que genera, es  que creamos cada día una nueva regla, para “protegernos” los unos de los otros.

Si, nuestra vida esta reglada por el miedo. Estamos adormecidos, “viajando todos los días” en el mismo bondi. No nos detenemos a pensar cual es el sentido de nuestra propia vida. Funcionamos como autómatas: vamos a trabajar a diario sin pensar en nuestros objetivos individuales, de familia, de lo que esperamos cada día. Si tenemos, llevamos los niños al colegio y volver a empezar. Nos molesta, sobremanera, ponernos a pensar en ello. Por qué hacemos lo que hacemos? Nos gusta? O no nos gusta? Claro, si no estamos conformes, siempre tenemos una excusa: hay que trabajar, hay que conseguir el “pan” para poner en la mesa, ya disfrutaremos el finde, o ya ahorraremos para nuestras “merecidas” vacaciones de 15-20 o quizas 25 dias al año -si somos “suertudos” y juntamos feriados, etc-. Pero esto ni cuestionesmolo! Siempre fue asi, siempre será así. No podemos hacer lo que queremos. Hay responsabilidades, hay que “tener los pies sobre la tierra”, por favor! No soñemos con algo distinto. Ni siquiera, atrevamonos a ponerlo en nuestra psiquis! No vaya a ser cosa de “estropear” esta realidad que estamos viviendo -a ver si llegamos a verla mas clara-. Nos asusta?? CLARO QUE SI!!

Hasta es tragicómico. Vivimos en un extremo disconformismo con nosotros mismos. El pobre desea ser más rico y alcanzar todo aquello que no tiene y adolece. Aquello que la Sociedad le muestra todos los días a lo que no puede acceder. Y el rico, que desea seguir trabajando y acumulando, todavía, más riquezas. No solo personas, tambien empresas. La lucha por subir a niveles insospechados, cada vez mas, los ingresos -y la ganancia-. Pero con que objetivo? Con qué fin último? Ya hasta muchos ricos y poderosos, desean que su entorno fuera mas rico, para poder “disfrutar” tranquilos de sus riquezas. No soportan ver la inseguridad en muchos países que los acecha, o no soportan que les muestren el hambre que “duele” en regiones como el Africa, partes de Asia y América.

Estamos inmersos en una carrera que no podemos ganar. En una carrera, que en cuanto nos detenemos a pensar 2 minutos, no le encontramos sentido. Y sin embargo, no estamos dispuestos a abandonar, o acaso lo estás? Tenemos el caballo ensillado, estamos sobre él, y no queda otra que seguir galopando. Finalmente, solemos pensar cuando vemos eso: “Pobre caballo, hace siempre lo que le pedimos. No es libre”. Y al fin del día, el jinete tampoco puede bajarse…

Consejos y recetas mágicas no hay. Pero lo que seguro puede ponerse es un Norte, es la visión y proyecto de vida que te armes. Quién sos? Quién soy? -el “hoy”- y quién quiero ser o en que transformarme? Como me gustaría verme? El contrapeso del Miedo es el Amor. Si te querés, y querés a tu entorno; el coraje sale solo para hacer lo que necesitás hacer. No hay zona de comfort posible donde querer quedarse o necesitar cobijarse. Porque te mueve esa llama del AMOR. Te impulsa a hacer aquello a lo que temías…solo hace un segundo…Pensálo, pensá en las veces que hiciste algo por amor a vos mismo, o a un ser querido. Verás que la duda ni se asomó. Verás que la rutina no te frenó. Que el miedo estuvo “fuera de la ecuación“…

Siempre se nos “vende” que un mundo “ideal” es lleno de AMOR, y que no es posible. Que la Humanidad, el Hombre en general es vil, avaro, malo. Y es como una profecía autocumplida. Nos la creemos. Nosotros no seremos aquellos que podremos cambiarlo. O no!! Si yo lo hago, si realizo ese cambio en mi, seguramente seré el “único tonto”. Pero el cambio comienza con uno. Ese mundo, aparentemente “tan lejano”, “utópico” no podrá ser alcanzado. Debemos ceñirnos a lo que “es posible y probable”, despues de todo la vida es corta, no?

Al escribir esto, pienso en “utópicos” como Leonardo Da Vinci o Julio Verne, quienes “soñaron” cosas que eran imposibles en su realidad, pero que luego se cumplieron por otros que ellos inspiraron. Mahatma Gandhi, Martín Luther King y John Lennon, otros grandes que crearon “paz” y la “imagen” de un mundo “utópico” de paz, sin fronteras ni divisiones entre los humanos, que algún día también llegará….

Sólo un pensamiento de domingo para compartir con vos. Siempre estamos a sólo 1 segundo de poder cambiar eso que no nos gusta, con lo que no estamos de acuerdo. El tema es verlo, sentirlo como propio, “vivirlo“, amar ese cambio -por uno mismo, por nuestros seres queridos, por nuestro entorno, por aquellos que están por venir-, tomar ese “coraje” que nos regala esa llama, esa fuerza y tomar el rumbo y el “timón de nuestras vidas“. 🙂

 

 

Autor: Alejandro Sewrjugin. Imagen: eowynprincsold, https://www.youtube.com/channel/UCK-NCT-3eVDqmfi10HmfRWg

 

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5 Responses to Un Mundo Reglado

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  2. Adrián Gilabert says:

    Querido amigo, solía ser de aquellos que los domingos se bajoneaba, que no veía la hora de que legue el viernes. De aquellos que no se planteaban seriamente el sentido de la vida. Un puesto bárbaro en una multinacional, muy buena guita. Pero un día me dí cuenta de que estaba VIVIENDO EL SUEÑO DE ALGUIEN MÁS. Me pagaban mucha guita para que cumpliera el sueño de alguien más. Y claro que te tienen que pagar un montón!
    Así que un día tomé coraje. Y lo dejé todo. Me fui a la montaña, sin luz, sin internet, al medio de la nada, durante un tiempo. Quería darme cuenta. Abrir los ojos. Encontrarme y encontrar mi sueño.
    No fue fácil. Fue una aventura de cambio que empezó, lleva años y aún sigue.
    Hubo momentos muy duros. El sistema te factura a lo grande cuando te le hacés el guapo. Tus seres queridos te miran y no entienden. Por momentos uno piensa “estoy loco”. Se producen separaciones, pérdidas, se gana la reconstrucción de uno mismo. Uno ya no es moldeado por alguien más, sino por uno mismo.
    Lo económico fue difícil. Tuve que aprender a ver el dinero de otra forma. Tuve que aprender que las cosas ocurren por cuestiones distintas a las que aprendimos estructuralmente.
    Me llevó tiempo, años. Laburo interno intenso. Pero le encontré la vuelta.
    Creé mis propias reglas. Por ejemplo, lo miércoles se lo dedico a mis hijos y a mi. Estamos juntos, ellos juegan, yo leo, o conversamos. Otra regla, sólo hago trabajos o emprendimientos que tengan un propósito claro para mi. Dejé de pensar en el dinero y curiosamente el dinero vino a mi….pero ya no lo veo igual. Dejé de pensar en la pareja, y el amor de mi vida vino a mi.
    Tuve que pagar mi costo, pero hoy, los domingos, ya no estoy nostálgico. Estoy feliz porque el lunes tengo un propósito.
    Y el camino no termina, apenas si he logrado algo conmigo mismo. Hay una batalla para dar cada día, interna. Y sigue y sigue.
    No fue fácil. Pero valió la pena. La vida es incertidumbre, y no tengo comprado nada.
    Gracias por tu post! Me hizo valorar y poner en perspectiva mi vida, una vez más.
    Abrazos
    Adri.

    • Alejandro says:

      Me hiciste emocionar….Entiendo muy bien ese camino que describis, y lo doloroso que pudo haber sido muchas de sus partes…y que no tiene fin, pero tampoco principio…Es un viaje, o como escuché hace poco, es una “travesía”…por lo fantástico, por lo maravilloso que a diario te encontrás…como pequeños “regalos” por ese coraje que tomaste y nunca más se te irá…Aca cabe muy bien la frase célebre: “La Pucha que vale la pena estar vivo!!”

      Abrazo desde lo profundo del corazón, mi amigo!!

      Ale

  3. Marisol Da Silva says:

    Me encanta tú reflexión de Domingo Alejandro. Personalmente creo que yo soy un ser continuo, soy una suma de cada uno de mis días y tengo la dicha de haber nacido, aunque fue pasados los 60′ del siglo pasado, con el chip de la pasión, la constancia, la curiosidad, el desapego, la rebeldía, la alegría y el coraje. Tengo muchos “nortes” pero los más importantes son mis abuelos paternos “María y José”, inmigrantes portugueses, que en la década del 30 dejaron su Leiría natal para venir a la Argentina en busca de un lugar mejor para cumplir sus sueños, sabiendo que, posiblemente no volverían a ver a su familia y amigos. Mis abuelos ya no están físicamente, pero cada vez que “don miedo” me visita pienso en ellos y mi coraza deja su inercia para seguir adelante. Desconozco cuáles serán mis caminos a recorrer en 1, 5, 10 0 20 años, amo la incertidumbre de lo bueno y mejor que el universo tiene reservado para mi…… sólo de algo estoy segura: cada día tengo en mis manos la posibilidad de trascenderme y de modificar todo lo que me aleje de mis objetivos y mis sueños. Abrazo sureño.

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